No estoy bien pero no sé qué me pasa
A veces no hay una razón concreta. No ha ocurrido nada especialmente grave, pero sientes que no estás bien. Estás más irritable, cansada, sensible o desconectada de ti. Te cuesta descansar, disfrutar o simplemente sentirte tranquila. Y cuando alguien te pregunta qué te pasa, quizá solo puedes responder: "No lo sé. Simplemente no me siento bien."
Esto es un buen motivo para pedir ayuda.
No siempre necesitamos un diagnóstico, encontrar una causa exacta o esperar a que el malestar sea insoportable o lleguemos a un nivel exacerbado de ansiedad para acudir a un profesional.
En ocasiones, lo primero que necesitamos es parar, hablar y con ello, soltar un poquito de esa presión constante que llevamos encima para empezar a comprender lo que nos está ocurriendo.
Porque detrás de lo que sentimos puede haber muchas cosas: estrés mantenido den el tiempo, emociones que no hemos podido expresar, exigencias excesivas, dificultades en nuestras relaciones, experiencias pasadas que todavía nos afectan o una forma de vivir que hace tiempo que dejo de encajar con nuestras necesidades y quienes somos ahora.
La terapia puede ser ese espacio íntimo en el que poco a poco puedas poner en palabras eso que te sucede, comprenderte mejor y empezar a relacionarte contigo de una manera diferente.
No necesitas saber exactamente qué te pasa para empezar a ocuparte de ti.
El primer paso, simplemente puede ser reconocer que algo dentro de ti no va bien y está pidiendo atención.
Y escucharlo también es una forma de cuidarte.
PILAR MÁS
Psicología · Consciencia · Transformación